El texto, que se basa en datos recopilados entre 2010 y 2015, indica que, aunque en la mayor parte de los casos los acuíferos subterráneos tienen “buena salud”, solo el 40% de los lagos, ríos, estuarios y zonas costeras vigiladas alcanza los niveles de “bueno” o “muy bueno”, conforme a la Directiva Marco del Agua. (Fuente: Ambientum)