Las carreteras y los tendidos eléctricos fragmentan los bosques y ponen en riesgo a la fauna silvestre en América Latina. En Costa Rica, donde estas infraestructuras atraviesan corredores biológicos y áreas protegidas, organizaciones ambientales han instalado pasos de fauna aéreos para reducir las electrocuciones y atropellamientos de animales. En Perú y Brasil, puentes colgantes y pasos sobre las copas de los árboles también permiten que monos, perezosos, puercoespines y otras especies se desplacen entre fragmentos de bosque. (Fuente: Mongabay)