En el marco del Día Mundial del Clima, la organización ecologista Greenpeace ha lanzado un contundente mensaje al Ejecutivo: la transición energética ya no es solo una urgencia ambiental, sino una cuestión de seguridad nacional y paz global. Ante el agravamiento de las tensiones en Oriente Medio y la vulnerabilidad del Estrecho de Ormuz, la entidad reclama un plan definitivo para abandonar el gas y el petróleo en favor de un modelo basado en la soberanía energética y las renovables. (Fuente: Ambientum)