El Parque Natural de l’Albufera se enfrenta a un desafío morfológico sin precedentes. Un reciente estudio batimétrico, presentado por la Generalitat Valenciana, revela que el lago ha acumulado más de dos millones de metros cúbicos de sedimentos en las últimas dos décadas. Este proceso de colmatación, que amenaza la supervivencia del ecosistema, se ha visto drásticamente agravado por los efectos de la DANA del 29 de octubre de 2024, provocando una pérdida de casi diez centímetros de profundidad media en el vaso lagunar. (Fuente: Ambientum)