La temperatura de los océanos globales vuelve a situarse en niveles críticos. Según el último boletín del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), el pasado mes de abril se consolidó como el segundo más caluroso en la superficie oceánica desde que existen registros satelitales. Los datos confirman una tendencia preocupante: a pesar de no estar bajo la influencia directa del fenómeno de ‘El Niño‘ más severo, las aguas del planeta siguen acumulando energía térmica a un ritmo alarmante. (Fuente: Ambientum)