La Unión Europea ha dado un paso definitivo para actualizar su escudo legal contra la contaminación hídrica. El Consejo Europeo adoptó formalmente este martes una ambiciosa reforma legislativa que endurece los controles sobre las aguas superficiales y subterráneas, ajustando las listas de sustancias prohibidas a los hallazgos científicos más recientes. La medida, que pone fin a tres años de complejas negociaciones, obliga a los Estados miembros a una supervisión mucho más estricta de sus recursos naturales. (Fuente: Ambientum)