Un estudio pionero desarrollado por la Universitat Politècnica de València (UPV), en colaboración con la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT) y la ingeniería Xouba, ha revelado que el estado del pavimento es un factor determinante en la lucha contra el cambio climático. La investigación, realizada en la autovía M-50 de Madrid, concluye que una calzada bien conservada no solo mejora la seguridad, sino que reduce drásticamente el consumo de combustible y las emisiones de CO2. (Fuente: Ambientum)