El agua, pilar de la vida y la economía, enfrenta una crisis sin precedentes. En las últimas décadas, el cambio climático ha fracturado el equilibrio del ciclo hídrico, desencadenando fenómenos meteorológicos extremos con una frecuencia alarmante. Las sequías prolongadas se consolidan hoy como el desafío ambiental más crítico en múltiples regiones del planeta, amenazando la agricultura, la salud de los ecosistemas y la seguridad de un recurso que ya no puede considerarse inagotable. (Fuente: Ambientum)