La deforestación, definida como la degradación o eliminación permanente de los bosques, es un fenómeno complejo que responde a múltiples presiones. Lejos de ser un evento fortuito, es el resultado de la confluencia de decisiones políticas, presiones económicas y la insatisfacción de necesidades locales, que impulsan la conversión del terreno forestal hacia la agricultura, la ganadería, la minería o el desarrollo de infraestructuras. (Fuente: Ambientum)