El deshielo de los glaciares representa uno de los indicadores más alarmantes del cambio climático global. Estas formaciones, compuestas por hielo acumulado durante miles de años, funcionan como reservas naturales de agua dulce y como reguladores esenciales del clima terrestre. A medida que las temperaturas globales aumentan, los glaciares se están derritiendo a un ritmo acelerado, lo que genera impactos significativos en diversos sistemas ecológicos y sociales. (Fuente: Ambientum)